Teresa y sor Juana Inés de la Cruz, ¿un paralelismo imposible?

teresasorjauna-Juana de Asbaje Santillana, religiosa, dramaturga y poetisa, más conocida como sor Juana Inés de la Cruz,  fue una de las figuras literarias más importantes del Barroco.  Nació el 12 de noviembre del año 1651, en México y fallecería un 17 de abril  de 1695.

Jean Michel Wissmer, escritor, investigador y profesor de francés y español en Ginebra (Suiza), es uno de los pocos críticos literarios europeos que han escrito acerca de la monja novohispana. En un artículo titulado: «Santa Teresa y sor Juana: el diálogo de dos hermanas» (Revista La colmena, nº. 47, 2005), señalaba algunos paralelismos entre la santa y la musa de América. Y lo hacía oponiéndose al escritor y diplomático mexicano Julio Jiménez Rueda (1896-1960). Este había titulado su discurso de ingreso en la Academia Mexicana “Santa Teresa y sor Juana, un paralelo imposible». Wissmer, por su parte, encontraba diversos puntos de confluencia que permitían acercar estas dos grandes figuras:

  • Ambas narraron al menos algo de la historia de su vida. Teresa, en su Libro de la Vida; sor Juana, en la «Respuesta a Sor Filotea de la Cruz».
  • La escasa inclinación inicial a la vida religiosa, elegida más bien para evitar el estado matrimonial, que les sometía como mujeres.
  • Los problemas de salud de ambas también fueron manifiestos, y obligaron a sor Juana a abandonar el Carmelo para pasar a la orden de S. Jerónimo, y a Teresa a salir un tiempo para tratarse fuera del convento.
  • Sor Juana menciona a Teresa de Jesús en su defensa de la mujer.
  • Tanto sor Juana como la santa de Ávila fueron perseguidas. Elías Trabulse demostró cómo la jerarquía eclesiástica obligó a sor Juana a abjurar de sus culpas y abandonar su carrera literaria.
  • Termina Wissmer afirmando que faltan datos sobre la última etapa de la vida de sor Juana, que nos permitan saber cuál fue su
  • Juana, los virreyes, el Marqués de Laguna, el Conde de Paredes y sus respectivas mujeres en mayor medida; en el de Teresa, algunas damas poderosas de la nobleza castellana (y –añadiríamos– ciertos influentes eclesiásticos).
  • evolución desde el punto de vista religioso.

Pero existe otro trabajo, publicado con un año de anterioridad a este, que pone en relación, de manera aún más estrecha, a las dos literatas. Se trata de una ponencia presentada en 2004 en el II congreso internacional CELEHIS de Literatura, a cargo de Erika Martínez Cabrera (Univ. de Granada). Su conferencia lleva este sugerente título: «Sor Juana y santa Teresa: dos ventanas, una luz». Ahonda en el parentesco entre estas dos mujeres, a las que separó un siglo y un océano:

  • Ambas se vieron sometidas a la tutela clerical y varonil sobre la intelectualidad femenina.
  • Las dos eran usurpadoras del espacio masculino de la escritura y violadoras de la ley paulina del silencio y les unía una circunstancia familiar irregular: Teresa, hija de converso; Juana, hija ilegítima.
  • Ambas supieron ganarse el apoyo de personas influyentes, lo que hizo posible que nos legaran una obra literaria. En el caso de sor Juana, los virreyes, el Marqués de Laguna, el Conde de Paredes y sus respectivas mujeres en mayor medida; en el de Teresa, algunas damas poderosas de la nobleza castellana (y –añadiríamos─ ciertos influyentes eclesiásticos).
  • Las dos mujeres expresaron su disconformidad con el matrimonio y se acogieron al hogar religioso que veían como más adecuado a sus inquietudes y ambas utilizaron un nombre distinto, escogido por ellas, y que las alejó de sus orígenes familiares.
  • Ambas se atrevieron a quejarse de la arrogancia y estupidez de las autoridades varoniles frente al afán de saber y a la capacidad de las mujeres.
  • Respecto al control de su obra, las unió el deseo de mantenerla dentro de un círculo íntimo, aunque este fuera finalmente violado por sus confesores.
  • Ambas optaron por disfrazar su autobiografía con los géneros menores de la carta (A sor Filotea) y la confesión (Libro de la Vida).
  • Aunque en muchas ocasiones sor Juana hace notar que escribe siendo mujer, en otras se muestra impersonal o adopta una máscara masculina. Teresa, en el Castillo Interior ─señala Martínez Cabrera─ “invierte los roles sexuales establecidos en la tradición del amor cortés, respetando el esquema del Cantar de los Cantares. El sujeto amante (femenino) lo conforman el Alma y las  hermanas, el objeto amoroso (masculino) es la figura de Dios, y la dinámica narrativa aspira a la unión de estos, al desposorio o matrimonio místico. La voz narradora del Castillo reconoce que la clave para descifrar este laberinto amoroso reside en el Génesis (1, 26), que no diferencia entre hombre y mujer “pues El mesmo dice que nos crió a su imagen y semejanza” (1M 2, 1).
  • Recomendamos leer este artículo, rico y lleno de matices. Se puede descargar en este enlace.
  • Enlace relacionado: Película argentina «Yo, la peor de todas»(1990), sobre los últimos años de sor Juana Inés de la Cruz, Inspirada en el ensayo Las trampas de la fe, de Octavio Paz.

 


2 respuestas a “Teresa y sor Juana Inés de la Cruz, ¿un paralelismo imposible?

  1. No hay punto de comparación. Diferentes las dos. Es antojadizo forzar similitudes sobretodo forzar lenguaje feminista de santa teresa. Ella escribio porque sus confesores le pidieron que lo haga asi como a santa faustina.

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