«Cepeda, cuna de los Cepeda»

Casa de la Inquisición, en la villa de Cepeda
Casa de la Inquisición, en la villa de Cepeda

Luis Miguel Tapia Díez contaba ya en su haber con dos obras sobre Cepeda (Salamanca): La villa de Cepeda: (la gran desconocida), de 1995 y Historia y raíces de la Villa de Cepeda, de 2004.
Mañana presentará su nuevo libro, Cepeda, cuna de los Cepeda en dicha localidad. En la obra, naturalmente, no falta la referencia a Teresa de Jesús, ya que su abuela paterna era Inés de Cepeda, casada con Juan Sánchez de Toledo. Los hijos de ambos optaron por lo general por el apellido Cepeda. D. Alonso, el padre de Teresa, firma también a veces con el apellido “Sánchez de Cepeda” (por ejemplo, en la carta de dote de la santa).

A esta nueva obra el diario El Norte de Castilla le dedica hoy un artículo titulado «Santa Teresa de Jesús desciende de Cepeda»:

Santa Teresa de Jesús es una de las personas conocidas cuyos antecedentes están en el municipio serrano de Cepeda, por parte de su padre. Así lo cuenta Luis Miguel Tapia en su libro ‘Cepeda, cuna de los Cepeda’ que será presentado esta mañana en la localidad.

‘Cepeda, cuna de Cepeda’ es un monográfico sobre el municipio de Cepeda, que se divide en dos partes bien diferenciadas: la primera, compuesta por 13 capítulos que recogen diferentes aspectos de la villa; y la segunda, formada por un compendio de 200 poemas escritos por el autor y dedicados a San Marcos, patrón de Cepeda. «Son una especie de relaciones como las que antes se decían al santo el día de la fiesta con temática muy diversa, hay poemas de amor, de protesta…», explica Luis Miguel Tapia.

Es precisamente en la primera parte, y más concretamente en el capítulo 13, donde se recoge el linaje de los Cepeda y su nobleza. Este último capítulo, «que es el alma mater del libro, lo más dulce, el postre», dice Luis Miguel Tapia, es el que más tiempo le ha llevado, por ser un capítulo muy documentado como se puede ver en la extensa bibliografía que lo acompaña y para el que el autor ha visitado los archivos municipal, provincial, diocesano y catedralicio, así como el Archivo General de Indias de Sevilla y la Real Chancillería de Valladolid. Y es que este apartado está dedicado a ‘Hidalguía y Genealogía’, es el «capítulo que explica el título del libro», señala el autor, a la vez que añade que «el apellido Cepeda procede de este pueblo y cuento cómo el señor de Cepeda fue un vasallo del rey Alfonso XI, quien en reconocimiento le otorga el condado de Cepeda» y a partir de ahí va desgranando toda su descendencia, entre la que se encuentra Santa Teresa de Jesús. Respecto a ella, desvela tan solo un par de datos, ya que hay que leerse el libro para descubrirlo, pero indica que «el padre de Santa Teresa —Alonso Sánchez de Cepeda— se casó en segundas nupcias y tuvo 9 hijos y una de ellos fue la santa»; asimismo, indica que «Santa Teresa es descendiente en séptima generación del señor de Cepeda, Vasco Vázquez de Cepeda»

Asimismo, en este capítulo también recoge curiosidades del apellido Cepeda, como que en España hay 4.720 personas censadas con él. «Pero también las hay en Austria, Estados Unidos o Gran Bretaña», por poner algunos ejemplos. E incluye también qué personajes famosos llevan este apellido y por qué son personas conocidas.

Respecto al resto de capítulos, Luis Miguel Tapia desgrana el contenido principal de cada uno de ellos.El primero está dedicado a geografía, donde «hablo de la situación de Cepeda, su relieve, altitud, las diferentes vías por dónde se puede llegar al pueblo…», una información que continúa en el segundo capítulo, que recoge «parajes, arroyos» y otros elementos de la naturaleza del pueblo.

Los oficios que había antiguamente en Cepeda, «en los siglos XVI, XVII y XVIII como herreros, arrieros, notarios, escribanos, secretarios…» forman parte del tercer capítulo. El cuarto está dedicado a los trajes femeninos y masculinos de los siglos anteriores, es decir, «lo que usaban los hombres y las mujeres de Cepeda hace 200, 300 y 400 años». Mientras que en el quinto hace un repaso por los edificios públicos y civiles como «el antiguo Concejo- Ayuntamiento, la fragua con su corral donde trabajaba el herrero, el cual no pagaba una renta porque trabajaba para el Ayuntamiento, la casa-lagar, el mesón público y también la Alhóndiga, que tenía diferentes locales como la cárcel y que ahora acoge al Consistorio».

La contratación de los servicios de carnicería, abacería, teja y taberna ocupa el capítulo sexto; mientras que el séptimo se reserva para hablar de la iglesia parroquial, la ermita, el hospital y las cofradías que existían en Cepeda. Relacionado con esto mismo iría el capítulo octavo -‘Capellanía, patronazgo y memorias de obras pías’- en el que se relata, entre otras cosas, las obras sociales que se hacían para beneficiar a los más pobres y necesitados.

Ordenanzas municipales

Curioso es el capítulo noveno, que recoge las ordenanzas municipales de 1544, las cuales entre otras cuestiones ordenaban la vida agrícola y pastoril. «Son 113 ordenanzas que contemplaban todo lo que estaba prohibido y lo que había que hacer, como por ejemplo que para ser pastores de ganado había que tener 15 años o que estaba prohibido trabajar los días de fiesta y domingos». Si se incumplía cualquiera de los aspectos recogidos se imponían «sanciones económicas y lo que se recaudaba iba para las arcas del Concejo».

El capítulo décimo está destinado a ‘Inventarios, monedas, cartas-dotes del siglo XVI al XVIII’ y en él se recoge el valor de los bienes muebles, fincas, casas… con muchos detalles de lo que tenían los vecinos gracias a los «inventarios que hacían las autoridades con testigos cuando no había testamento».

El mueble popular en la época anterior en casas con más recursos y en otras más pobres centra el capítulo undécimo, mientras que el duodécimo recoge «documentos curiosos que hablan de cuando Cepeda se hizo independiente del conde de Miranda y en los que aparece, incluso, lo que hubo que pagar al conde y también al rey Felipe IV», explica Tapia, quien añade que también se habla en este capítulo de «los tamborileros de los siglos XVII y XVIII, del poder que daba el Concejo de Cepeda para que sus representantes pudieran conseguir el título de villa y de otros poderes que da Cepeda al conde de Miranda y a su secretario».

Fuente: elnortedecastilla.es


Una respuesta a “«Cepeda, cuna de los Cepeda»

  1. precioso este segundo libro, hay un poquito de todo: raíces, cultura, tradiciones y sobre todo los poemas dedicados a muchos temas de hoy. Felicitar al escritor por hablar de muestro pueblo que tanto queremos.

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