Teresa de Jesús, en la IX Antología del Premio Orola

funny.pho.to_autumn_inspiration
La madrileña Editorial Orola convoca anualmente el Premio Orola de Vivencias. Los cien mejores trabajos presentados pasan a formar parte de una Antología.

ixportada2015El término Vivencia tiene su origen en el título que el fundador de la Editorial (Fernando Orlando Olasagasti) daba a sus artículos semanales en el Diario Vasco de San Sebastián, desde 1960 hasta 1977, que firmaba con el seudónimo de Orola. Explica él que la palabra “vivencia” «no fue admitida por la Real Academia de la Lengua hasta 1958, aunque fue introducida en España por Ortega y Gasset inspirándose en la palabra alemana ‘erlebniss’ y dándole el sentido de experiencia o reflexión vital (…). Es ahí donde yo me encuentro en el marco ideal para mi forma de escribir. Es la reacción del hombre que reflexiona ante el espectáculo maravilloso de la vida y lo quiere expresar en forma literaria. Y así, se puede escribir de un amanecer, de un sentimiento, de una idea o de un estado de ánimo».

Para potenciar este tipo de escritura, y fomentar la lectura, creó este Premio en 2007. En el año 2015, dos de los textos seleccionados para la IX Antología tomaban el tema de Santa Teresa como inspiración de sus vivencias y homenaje a la santa en su V Centenario. Agradecemos a Ediciones Orola la amabilidad de permitirnos reproducirlos aquí:

TERESA

Cinco siglos nos separan de ti, de tu vida, tu fe y tu palabra.

Tus avales: mujer y descendiente de judeoconversos. Te enfrentaste a un entorno hostil de incomprensión en una sociedad de ideas machistas hoy trasnochadas, de algunos clérigos obstinados y la de tus propias hermanas.

A pesar de tu débil cuerpo roto y cansado, del frío y el calor, los viajes por caminos polvorientos, la falta de recursos, alguna de tus obras vetada, proceso ante la Inquisición… todo lo superabas. Mujer de temple, tus cimientos estaban bien anclados en lo único que te importaba: un arrebatado amor a Cristo, el Cristo lacerado que marcó el rumbo de tu vida y te impulsó a la reforma ascética, a fundar tus «palomarcicos», aunque antes mucho te probara.

Te dotó de un ingenio especial para sortear obstáculos, y de una pluma ágil, intimista y cercana, de verbo sencillo y vivo, capaz de mudar lo más íntimo del alma en doctrina elevada. Tu vida al descubierto, se hace nuevo género literario, la autobiografía mística. Recorriste con el resto de tu obra doctrinal el camino de perfección y las moradas del castillo interior. Tu lírica sublime y la delicia del copioso epistolario, sencillo y cotidiano nos acerca a la mujer atractiva, ingeniosa y de recia garra.

Humilde y obediente sin reparos, abrasaste tu vida y nos legaste una obra ingente, guía espiritual de muchas almas: las descalzas de tus carmelos reformados, o los lectores de hoy; las mujeres, se sienten contigo identificadas.

Tus hermanos se acercaron a América, y tu sobrina Teresita fue la primera carmelita americana en España. Al igual que en todo el mundo, de México a Buenos Aires, desde 1604, no han cesado de crecer los conventos de descalzas.

Teresa de Cepeda y Ahumada, Teresa de Ávila, Teresa de Jesús, doctora y santa entre las santas.

Covadonga Grijalba Castaños
Investigadora y traductora
ALMERÍA
(IX Antología)

 

LUMBRE Y LUZ

(A Teresa de Jesús en su V Centenario)

La vi alejarse de Ávila, descalza,
vestida con el hábito marrón
y sus tres lunares aluzándole el rostro.
Vadeó los páramos, los yermos, las montañas, los senderos estériles…
Entre sus manos, unas hojas repletas de poemas,
el libro de su vida y otros sueños,
un puñado de cartas, un licor deleitoso,
elaborado en la bodega del más inefable misticismo,
y un vivo sin vivir en mí que la embriagaba de amor.
La vi también pararse, detenerse para plantar un árbol,
una bondad, un vocablo eterno,
e incluso fundar diecisiete «palomarcicos».
Después cruzó los lirios de la tarde
y, junto a su medio fraile de luna, le fueron preguntando
a los sotos con presura en dónde se escondía el Amado
para romper la tela del encuentro
y quedarse en Él dejando sus cuidados
olvidados entre las azucenas.
Más tarde, ya mayor, que no vetusta,
pero brillantes sus ojos de mujer adelantada a los tiempos,
ella, andariega incansable, giró hacia la encrucijada del ahora,
se fijó en mí, tomó el sendero hacia mi yo
y traspasó la puerta de mi ánima
abrasándome por dentro hasta los huesos.
Desde entonces, Teresa de Jesús es lumbre y luz
en la mala noche de mi mala posada.

Mª Jesús Molina
Licenciada en Periodismo y Filología Hispánica
Funcionaria
Reside en BRUSELAS
(IX Antología)

 

Anuncios

One thought on “Teresa de Jesús, en la IX Antología del Premio Orola

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s