Las obras completas de Teresa de Jesús, en euskera

Santa Teresa azala-Ediciones El Carmen (Karmel) acaba de publicar las obras de santa Teresa en euskera.  Han sido traducidas por el P. Luis Baraiazarra Txertudi (carmelita descalzo, conventual de Markina-Xemein), que comenzó en el año 2011, con vistas a que estuvieran acabadas para la clausura del V Centenario. En una entrevista publicada en la web de la diócesis de Bilbao, reconocía este carmelita descalzo que, de las obras de la santa, quizá sean las cartas lo más complicado de traducir. La razón que él aducía es convincente: «la santa no utilizaba un lenguaje tan elaborado a la hora de escribir cartas, se ceñía más al léxico oral y para realizar una buena traducción no se debe hacer un calco del original sino intentar buscar las formas más adecuadas en cada idioma».

La obra, en un volumen sólidamente encuadernado de 1. 852 páginas, ha salido ya a la venta. La edición ha sido patrocinada por la Diputación Foral de Bizkaia, la Provincia de los Carmelitas Descalzos de San Joaquín de Navarra y  la propia comunidad de Markina-Xemein.

Presentación

Es el fruto del 5º. Centenario del nacimiento de la Santa. Aunque la gestación viene desde el 2011, el alumbramiento tiene lugar algunos meses después del fin del centenario, como si fuera el eco del mismo.

En esta presentación queremos dar un breve repaso a las principales obras de santa Teresa, mencionando al término de las mismas las obras menores. No por ello tratamos de negar a estas la importancia que tienen, ya que fr. Luis de León en el famoso prólogo a las Obras de santa Teresa, dice que los escritos de la Santa son la elegancia misma.

El Libro de la Vida: En forma abreviada, Vida. Es una autobiografía introspectiva, dice Tomás Álvarez, y añade que en la historia de la literatura religiosa tiene su mejor antecedente en las Confesiones de San Agustín. Las gracias místicas que inundan su alma le impulsan a examinarlas para entenderlas y discernirlas. Acude a teólogos asesores que le ayudasen. Y de éstos recibió la orden de ponerlas por escrito para dictaminar sobre su procedencia. Así nace El Libro de la Vida. Es la primera y la más famosa de todas las obras de la Santa. El título no es de ella, sino de fr. Luis de León. Ella, al referirse a esta obra, habla del libro grande, mi alma, y más al caso, escribiendo a D. Pedro de Castro y Nero dice: así intitulé ese libro “De las misericordias de Dios”.

Camino de Perfección: En forma abreviada, Camino. Según los especialistas, es la obra más fina de la pluma de Teresa; en ninguna otra de sus obras ha expuesto de un modo más propio, preciso y concreto el ideal de la intimidad divina con objetivos apostólicos. Se considera como las Constituciones de santa Teresa. Con todo, no es una obra jurídica, sino didáctica o de formación dirigida a las religiosas de sus Carmelos. Siendo el punto de partida de la Reforma la lucha junto a Cristo en favor de la Iglesia, para luchar con las armas de la oración, es necesaria cierta instrucción o adiestramiento y a eso viene El Camino de Perfección. Hay algunas alusiones a este combate espiritual en algunas frases, por ejemplo: “estando encerradas peleamos por Él”. “Determinaos, hermanas, que venís a morir por Cristo, y no a regalaros por Cristo”.

Castillo Interior: En forma abreviada, Castillo. Es una obra que aprecia mucho la autora. En la carta 219, escrita a Gaspar de Salazar, compara Vida con Castillo y dice lo siguiente: “le hace muchas ventajas; porque no trata de cosa, sino de lo que es El… y con más delicados esmaltes y labores; porque dice que no sabía tanto el platero que la hizo entonces y es el oro de más subidos quilates, aunque no tan al descubierto van las piedras como acullá”.

Era provincial el padre Gracián y él fue el que le mandó que escribiera. Se dio la circunstancia de que el Libro de la Vida estaba secuestrado por la Inquisición. Por otra parte, habían transcurrido doce años desde que escribió Vida y durante ese tiempo había recibido nuevas gracias místicas no recogidas en aquella obra; además ahora disponía de un director excepcional que interpretaba muy certeramente esas gracias, como era san Juan de la Cruz. De todas formas, la Santa sentía pena por no tener a mano el Libro de la Vida, porque “según decían, algunas cosas estaban muy bien dichas en él”. Le era imposible traer a la memoria el contenido de dicho libro y se sometió enteramente al dictamen de sus dos consejeros, el padre Gracián y el doctor Velázquez. Así escribió una obra completamente nueva que será, según los entendidos, la obra cumbre de la mística. Así dice Tomás Álvarez: “El Castillo interior es una lección magistral de la autora. Fruto maduro de su última jornada terrena, refleja el estadio definitivo de su evolución espiritual, y completa el mensaje de las dos obras anteriores, Vida y Camino” 

Fundaciones: Ésta es la última de las obras de Teresa, que terminó de escribir un poco antes de morir. No escribió todas seguidas, sino a ratos y con interrupciones durante los diez últimos años de su vida, de 1573 a 1582. Anteriormente, del capítulo 32 al 36 del Libro de la Vida había narrado la fundación del primer monasterio de la Reforma, San José de Ávila. Así, por consejo (o mandato) del padre Ripalda, jesuita, continúa el relato de las demás fundaciones, ahora en un libro nuevo.

En las Fundaciones y en las Cartas muestra de forma más clara Teresa su humanismo y personalidad, su carácter de mujer valiente, movido interiormente por el Espíritu y guiado por Jesús Maestro.

Cartas: En la introducción general decimos que no todo en Teresa es espiritual y de alta mística; muchas de las páginas están llenas de humanismo, sobre todo las de las fundaciones y las cartas. Cuando relata las fundaciones y escribe las cartas, ella está muy metida en problemas cotidianos y sociales. Ante todo, ella escribe para comunicarse. Humanamente posee alma abierta. Amiga de soledad, dirá ella. Pero no menos necesitada de comunicación a nivel humano. Se comunica con los letrados, teólogos y asesores espirituales, con sus hermanas religiosas, con mercaderes, con superiores religiosos, nuncios, obispos, con el rey Felipe II…

En una época en que la mujer contaba muy poco, a Teresa se le reconoce liderazgo, pues al realizar la reforma carmelitana ella es la cabeza no solo de la rama femenina sino también de la masculina de la Orden; ella es la fundadora y madre de toda la Orden, de monjas y de frailes.

Vienen a continuación Relaciones, Conceptos del amor de Dios, Constituciones, Modo de visitar los conventos, Poesías y otras obras menores.

Santa Teresa en euskara. En esta ocasión no podemos menos de tener un recuerdo de los que trataron de transmitirnos el mensaje de santa Teresa en euskara y mostrar nuestro agradecimiento a ellos. En primer lugar nos viene a la memoria fr. Bartolomé de Santa Teresa, un clásico del euskara vizcaíno, que escribió sus libros de literatura religiosa en el Carmen de Markina. Este predicador y escritor cocluye cada uno de sus tres tomos de Ikasikizunak con un sermón; al final del segundo tomo viene, precisamente, un sermón panegírico dedicado a santa Teresa que se titula: “Ama Santa Teresa Jesusenaren ondrarako ondo esatia”.

Acercándonos a tiempos más recientes, aparecen dos figuras de la literatura euskaldun: Lino Akesolo y Santiago Onaindia. Siendo estudiantes de teología tradujeron el Camino de Perfección y fueron publicando, antes de la guerra, en Karmengo Argia por partes con el título de Donekuntza Bidea. Como libro se publicó en 1963 con el título de On Bidea. Más tarde, Lino Akesolo se dedicó más a escribir artículos, por ejemplo, encontramos estos títulos en la revista Karmel: “Ama Teresa eta euskaldunak”; “Euskalerrian zear Teresarekin”… Fue Santiago Onaindia el que tuvo el mérito de traducir al euskara algunas de las principales obras, además del Camino de Perfección que hemos señalado; así tradujo al euskara guipuzcoano El Castillo Interior o las Moradas con el título de Egoitzak (1981); y el Libro de la Vida al euskara vizcaíno con el título de Bizitzea (1989).

Admiramos todo lo que hicieron con tan pocos medios, sin ordenadores, con el purismo que les impedía desenvolverse con soltura y sin poder remontar el vuelo desde los euskalkis a un euskara más estándar.

Con ocasión del 5º centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús y aceptando las diversas sugerencias del entorno, emprendimos un camino largo y difícil, pero al mismo tiempo gratificante, porque nos dio ocasión para conocer a una persona excepcional que ya conocíamos panorámicamente, pero no a fondo y al detalle. Pensé que los que trabajamos en el campo del euskara y tenemos esta sensibilidad, no debíamos negar a la lengua y cultura vasca una figura como santa Teresa de Jesús. Para asimilar su mensaje bastaría leerla en su lengua original, en castellano; pero santa Teresa en euskara es otra cosa. Su obra literaria completa, servida en nuestra mesa, en nuestro estilo, fiel al texto original pero tratando de adaptarlo al modo de expresar vasco. Al final viene un pequeño apéndice lexicográfico de unas diez páginas, con algunos términos religiosos y sobre todo algunas de las expresiones o frases hechas que aparecen en el libro. Es la aportación que hemos querido hacer. En adelante, el lector tendrá la palabra.

Luis Baraiazarra Txertudi
Markina-Xemein, 2015eko abendua.

 


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