Contemplativas, voz de los migrantes y refugiados

 

El pasado 11 de julio de 2019, un grupo de 62 monasterios de clarisas y carmelitas descalzas dirigieron una carta abierta al Presidente de la República y al Presidente del Consejo de Ministros de Italia haciéndose eco de una común preocupación por el racismo creciente en el país, y por el trato inhumano de que son objeto los migrantes y refugiados. La carta contó muy pronto con la adhesión de numerosos monasterios y congregaciones religiosas italianas. Hoy ofrecemos su traducción al español, al tiempo que también nos adherimos totalmente a su contenido y agradecemos a estas hermanas que nos hayan despertado con su valiente voz profética.

«’Todos vosotros sois hermanos’
Mt 23, 8

Estimado señor presidente de la República Sergio Mattarella,
Estimado señor presidente del Consejo de Ministros Giuseppe Conte,

Somos hermanas de algunos monasterios de clarisas y carmelitas descalzas, unidas por el único deseo de expresar nuestra preocupación por la propagación en Italia de sentimientos de intolerancia, rechazo y discriminación violenta contra los migrantes y refugiados que buscan acogida y protección en nuestras tierras. No nos fue posible contactar a todas las fraternidades monásticas que existen en el territorio nacional, pero sabemos que estamos en comunión con quienes comparten nuestras mismas preocupaciones y nuestro mismo deseo de una sociedad más humana.

Con esta carta abierta nos gustaría dar voz a nuestros hermanos y hermanas migrantes que escapan de las guerras, las persecuciones y las hambrunas, afrontan viajes interminables e inhumanos, sufren humillaciones y violencias de todo tipo que ahora ya nadie puede negar. De hecho, las historias de los supervivientes y los equipos de salvamento, así como las estadísticas de instituciones internacionales como el ACNUR o la Organización Internacional para la Migración y los reportajes periodísticos que han profundizado en el fenómeno de la migración, nos muestran una realidad cada vez más dramática. Hacemos nuestro el llamamiento que figura en el Documento sobre la fraternidad humana firmado por el Papa Francisco y por el imán de al-Azhar Ahmed al-Tayyeb que pide “a los líderes del mundo, a los artífices de la política internacional y de la economía mundial, comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz”. Y todo esto, de manera particular “en el nombre de los huérfanos, de las viudas, de los refugiados y de los exiliados de sus casas y de sus pueblos; de todas las víctimas de las guerras, las persecuciones y las injusticias; de los débiles, de cuantos viven en el miedo, de los prisioneros de guerra y de los torturados en cualquier parte del mundo, sin distinción alguna”.

Nosotras también, por lo tanto, nos atrevemos a rogarles: ¡protejan las vidas de los migrantes! A través de ustedes, solicitamos que las instituciones gubernamentales garanticen su dignidad, contribuyan a los caminos de integración y los protejan contra el inicio del racismo y de una mentalidad que los considera solo un obstáculo para el bienestar nacional. Además de los muchos problemas y dificultades, hay innumerables ejemplos de migrantes que construyen amistades, se integran en el mundo laboral y universitario, crean empresas, participan en sindicatos y trabajan como voluntarios. Estas riquezas no deben ser devaluadas y se deben reconocer y promover todo este potencial. Nuestra vida sencilla de hermanas testifica que vivir juntas supone un reto, y es, a veces, duro, pero posible y constructivo. Solo el paciente arte de la aceptación mutua nos permite seguir siendo humanos y realizarnos como personas. También estamos profundamente convencidas de que no es ingenuo creer que una solidaridad efectiva, y por supuesto bien organizada, puede enriquecer nuestra historia y, a largo plazo, también nuestra situación económica y social. Por el contrario, es ingenuo creer que una civilización que cierra sus puertas está destinada a un futuro largo y feliz, una sociedad que, entre otras cosas, cierra los puertos para los migrantes, pero —como señaló el Papa Francisco—”abre los puertos a barcos que tienen que cargar armas sofisticadas y costosas». Lo que parece faltar hoy en muchas opciones políticas es una lectura sabia de un pasado formado por personas que han emigrado y una mirada a largo plazo capaz de percibir para el mañana las consecuencias de las opciones de hoy. Muchos monasterios italianos, pertenecientes a diversas órdenes, se están preguntando cómo contribuir concretamente a la acogida de refugiados, junto con las instituciones diocesanas. Algunos ya están ofreciendo espacio y ayuda. Y al mismo tiempo, todos tratamos de escuchar a nuestra gente para comprender su sufrimiento y temor.

Deseamos ubicarnos junto a todos los pobres de nuestro país y, ahora más que nunca, a quienes vienen a Italia y se ven privados de los derechos de cada hombre y de cada mujer sobre la tierra: la paz y la dignidad. Muchas de nosotras también hemos conocido de cerca sus tragedias. Deseamos apoyar a quienes dedican tiempo, energía y corazón a la defensa de los refugiados y a la lucha contra todas las formas de racismo, incluso simplemente declarando su opinión. Agradecemos a todos aquellos que, por este motivo, son objeto de burla, se ven obstaculizados y acusados. Sigue vigente el artículo 21 de nuestra Constitución, que establece para todos “el derecho de manifestar libremente su pensamiento con la palabra, la escritura y por cualquier otro medio de difusión”. Deseamos distanciarnos de cualquier forma de uso de la fe cristiana que no se traduzca en caridad y servicio. Finalmente, en comunión con el magisterio de fraternidad y solidaridad del Papa Francisco, deseamos obedecer nuestra conciencia de mujeres, hijas de Dios y hermanas de cada persona en esta tierra, expresando públicamente nuestra voz.

Les agradecemos la atención con la que han leído nuestra apelación. Le agradecemos, Presidente Mattarella, sus continuas invitaciones a la paz y su confianza en el diálogo que permite, como usted dijo con motivo del Día de la República del 2 de junio, “superar los conflictos y promover el interés mutuo en la comunidad internacional”. Le agradecemos, Presidente Conte, su difícil papel como mediador y garante institucional dentro del Gobierno. Le agradecemos sinceramente lo que ya está haciendo en favor de la coexistencia pacífica y de una sociedad más acogedora. Y le aseguramos nuestra oración por usted, por quienes trabajan en instituciones, por nuestro país y por Europa, porque juntos colaboramos para promover el verdadero bien para todos “.

Clarisse di Lovere (Bg), Carmelitane scalze di Sassuolo (Mo), Clarisse di Milano, Clarisse di Fanano (Mo); Carmelitane scalze di Crotone, Clarisse di Grottaglie (Ta), Carmelitane scalze di Parma, Clarisse di Padova, Carmelitane scalze di Cividino (Bg), Clarisse di Montagnana (Pd), Carmelitane scalze di Venezia, Clarisse di Mantova, Carmelitane scalze di Savona, Clarisse di Urbania (Pu), Clarisse urbaniste di Montalto (Ap), Clarisse di Imperia Porto Maurizio (Im), Clarisse urbaniste di Montone (Pg), Clarisse cappuccine di Fiera di Primiero (Tn), Clarisse di S. Severino Marche (Mc), Clarisse urbaniste di S. Benedetto del Tronto (Ap), Clarisse di Vicoforte (Cn), Clarisse di Bra (Cn), Clarisse di Sant’Agata Feltria (Rn), Clarisse di Roasio (Vc), Clarisse di Verona, Clarisse di S. Lucia di Serino (Av), Clarisse urbaniste di Altamura (Ba), Clarisse di Otranto (Le), Clarisse di Carpi (Mo), Clarisse di Leivi (Ge), Clarisse di Alcamo (Tp) – Monastero Sacro Cuore, Clarisse di Alcamo (Tp) – Monastero santa Chiara, Clarisse di Bologna, Clarisse di Boves (Cn), Clarisse di Sassoferrato (An), Clarisse di Termini Imerese (Pa), Carmelitane scalze di Monte S. Quirico (Lu), Clarisse di Chieti, Carmelitane scalze di Arezzo, Clarisse di Pollenza (Mc), Clarisse cappuccine di Napoli, Clarisse urbaniste di Osimo (An), Clarisse cappuccine di Mercatello sul Metauro (Pu), Clarisse di Castelbuono (Pa), Clarisse di Porto Viro (Ro), Clarisse cappuccine di Brescia, Clarisse di Bergamo, Carmelitane scalze di Bologna, Clarisse di Rimini, Clarisse di Manduria (Ta), Clarisse di Urbino (Pu), Clarisse di Bienno (BS), Clarisse di Scigliano (Cs), Clarisse di Sarzana (Sp), Carmelitane scalze di Piacenza, Clarisse di Caltanissetta, Clarisse di Ferrara, Clarisse di Iglesias (Ci), Carmelitane scalze di Legnano (MI), Clarisse di San Marino (Repubblica di San Marino), Carmelitane scalze di Nuoro, Clarisse cappuccine di Città di Castello (Pg).

Carta original en este enlace


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